Tomate frito

tomate frito

Hoy presentamos un básico de ingrediente, el tomate, en concreto, el tomate frito, que nos hará mejores cocineros. Porque… que gran diferencia hay entre un buen tomate frito y un tomate frito de bote. Y es realmente sencillo, vale, ensuciamos más si lo freímos nosotros, pero al cocinar nuestros platos, no evocaremos a marcas de terceros, y nosotros y nuestros amigos comeremos saboreando con mucha más alegría. Conste en acta que yo compro y consumo de ambos tomates, en función de cual sea el plato. Así que ánimo, acompañar el bote de tomate frito habitual, de uno de tomate pelado o triturado por freír y notar la diferencia.

Cocinar tu tomate frito es fácil y más rápido de lo que piensas, sólo vas a necesitar los tomates, aceite de oliva, sal, azúcar, ajo (si te gusta) y una sartén. Si no tienes los típicos tomates pelados o triturados que venden en el supermercado, puedes rallar los tomates que tengas en la nevera, mejor si son de tomate de tipo pera (no hace falta escaldar y pelar). Así que, pones aceite de oliva en la sartén, una vez caliente añadimos los ajos (opcional) y cuando están doraditos echamos los tomates rallados o triturados,  una pizca de sal y una pizca de azúcar para eliminar la acidez. Empieza con un fuego medio-alto durante 2 ó 3 minutos y luego, continua con un fuego bajo hasta que esté listo tomate frito. Atentos… si no queréis tener que limpiar a fondo el suelo de la cocina, es mejor que uséis una tapa mientras cocináis el tomate.

Veis que fácil? Si os gustan las especias, podéis sazonarlo con orégano, pimienta u otra especia que tengáis en la despensa, el orégano nunca falla y gusta a casi todos.

Ahora ya tenemos un básico que marcará la diferencia de nuestras pizzas, pastas, pistos, empanadas y restos de platos, además en un tupper bien cerrado en el frigo puede durarnos lo suficiente como para cocinar más de un par de platos.