Rebollones al ajillo

rebollones_ajillo_fotoNada mejor que tomar como acompañamiento a nuestra cena unos rebollones. En esta ocasión los presentamos en el centro de la mesa, como podamos hacer con cualquier ensalada.

Este plato me encanta, pues incluso lo podemos presentar en cualquier aperitivo, acompañado de una buena cerveza, vino blanco, refresco… en fin, lo que mas gustéis, pero eso si, siempre bien fresquito. Ahh, y sin que se nos olvide colocar cerca ese cestito con pan a yescas que seguro haremos buen uso de el.

En este plato solo vamos a usar, aceite de oliva, unos rebollones, ajo, perejil, zumo de limón y sal. Y teniendo todo esto preparado, nos dispondremos a limpiar nuestros rebollones, cortando algo de su base y lavándolos con cuidado para quitarles toda la tierra. Una vez limpios, los partimos en rodajas con cuidado de que no se rompan, y los introducimos en una sartén con un poco de aceite, a fuego lento y tapados, para que no se quemen. Mientras se van pochando, en un mortero picaremos 2 o 3 dientes de ajo y un buen puñado de perejil (troceado previamente), le añadiremos el zumo de 1 limón pequeño, un buen chorro de aceite de oliva y sal.

Una vez pochados los rebollones, los destaparemos, subiremos el fuego y dejaremos que se consuma el jugo, eso si, removiendo para evitar que se quemen. Una vez hechos, los colocamos en un plato hondo, y sin dejar que se enfríen los rociaremos con el aliño preparado en el mortero.

Y ya lo tenéis! Un magnifico aperitivo del que solo se puede disfrutar unos pocos días de otoño.