Masa de pizza

masa de pizzaSaber hacer esta masa nos va a venir bien para los días que tenemos mono de pizza pero no tenemos ni un clavo para salir o pedir una a domicilio. Y más importante aun, pasamos de las precocinadas y congeladas, porque tenemos verdadero mono de pizza.

Sólo vamos a necesitar: harina para pizzas, agua caliente, sal y aceite. Lo primero es poner a precalentar el horno, 180ºC, posición arriba y abajo, y ponernos a preparar la masa. Suelo utilizar una harina especial para pizzas que puedes encontrar en el supermercado. Con esta harina sólo necesitas añadir sal, aceite y agua. En el propio envase de la harina te pone tanto las cantidades como los pasos a seguir, pero si te gusta la masa más fina te recomiendo: 125 gr de harina, 1/2 vaso de agua caliente, 1/2 cucharadita de sal, 1 cucharadita de aceite. En un cuenco pones la harina, vas añadiendo poco a poco el agua y vas amasando. Vierte el agua a demanda, es decir, ve añadiendo el agua hasta conseguir que toda la harina esté bien ligada. Si ves que te queda muy húmeda, le añades más harina. No te preocupes, puedes ir jugando con la harina y el agua. Normalmente, suelo utilizar algo menos de 1/2 vaso de agua. Añade el aceite y la sal. Una vez todo amasado, hacemos una bola y la dejamos reposar 30 minutos.

Mientras que reposa la masa, tenemos tiempo suficiente para preparar el resto de nuestros ingredientes. Una vez pasados los 30 minutos, extiende la masa con la ayuda de un rodillo. Yo suelo poner harina en el banco de la cocina para que no se me pegue la masa. Una vez extendida la masa, enróllala en el rodillo para colocarla más fácil en la bandeja del horno. De esta manera, no se te romperá la masa. En la bandeja, añade previamente aceite o papel de horno para evitar que se pegue la masa.

Y con eso y los ingredientes, entre ellos nuestro tomate frito, a saborear, disfrutar y quitarnos el mono pizzero.